Consumo motor de tres cilindros, ¿tan poco como parece?

A menudo pensamos que un motor de tres cilindros, por el hecho de tener un cilindro menos de lo habitual, cuenta con un consumo muy pequeño. Pero, realmente, el consumo de un motor de tres cilindros, ¿es tan justo como parece? Para averiguarlo nos hemos subido a un Opel Astra con motor tricilíndrico y hemos viajado con él imitando un día norma, con su viaje al trabajo, su circulación urbana y su vuelta a casa. ¿Cuál ha sido el resultado?

Para empezar, vamos a analizar el coche escogido para analizar el consumo de un motor de tres cilindros. Hablamos de un Opel Astra, un coche del segmento C que rivaliza con otros como el Seat León o el Ford Focus. Cuenta con un motor 1.0 de 105 caballos de potencia, una mecánica de tres cilindros que ya no está disponible en la gama del compacto. Con este motor anunciaba un consumo en ciclo NEDC, el antiguo ciclo de homologación, de 4,4 l/100 km y unas emisiones de 102 gr/km.

Igualmente, esta unidad es diferente a la mayoría. Nos encontramos con la versión 120 aniversario que lanzaba la marca hace unos meses. Con ello el modelo cuenta con equipamiento extra por un precio más asequible, además de montar identificaciones exclusivas y una configuración muy deportiva con el negro de su carrocería y el acabado gris oscuro de sus llantas.

Nuestra misión es analizar el consumo de un coche de tres cilindros como el Opel Astra, un coche de peso y tamaño compacto, en una conducción totalmente real. Para ello saldremos a la ciudad de Badajoz en busca de la salida a autovía, llegaremos a Elvas por este tipo de vía y volveremos por una carretera secundaria. Igual que al principio, volveremos a cruzar la ciudad en busca de nuestro aparcamiento.

Y justo antes de arrancar borramos los datos del propietario. Según marca el ordenador de abordo el consumo medio era de 6,7 l/100 km, un consumo correcto teniendo en cuenta que el propietario habitualmente conduce por ciudad. Borramos esos datos y arrancamos para poner rumbo a la autovía A-5 dirección Lisboa.

Mientras buscamos la misma autovía podemos decir que el sonido del motor es poco perceptible. Tampoco hay “traqueteos” o sonidos extraños que suelen emitir los motores de este tipo. Ni tampoco demasiadas vibraciones, otro detalle a tener en cuenta a la hora de comprar un coche de tres cilindros.

Un motor de tres cilindros utiliza menos piezas, es menos pesado y con ello puede reducir el consumo de combustible medio. Pero, su gran problema es que está naturalmente descompensado al no contar siempre con un pistón en combustión. Esto provoca vibraciones, desgastes y desequilibrio.

Debemos destacar que el día de la prueba el viento que soplaba era intenso. Pese a ello, mantuvimos la velocidad a 120 km/h en autovía, cruzamos completamente la ciudad de Elvas, y regresamos a Badajoz por carretera secundaria de 90 km/h de velocidad máxima. Volveremos a cruzar la urbe añadiendo unos 10 km. más aproximadamente a la ruta y entonces analizaremos el consumo final.

Y al volver a casa y detener el motor nos encontramos con un consumo final de 5,9 l/100 km, consumo logrado en poco menos de 45 km. de distancia y a una velocidad media de unos 42 km/h. Con ello podemos concluir que, pese a que los motores de tres cilindros no siempre consumen menos que uno de cuatro, en este caso el consumo se ha mantenido en valores correctos.

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