Por fin os podemos ofrecer la prueba del Cupra Formentor 310 CV como debe ser, al volante y hablando de sus capacidades. En este evento al que pudimos acudir en Mérida también conocimos al Cupra León, el tercer integrante de la familia Cupra que se vende en dos carrocerías, ST y Hatchback. Son entre 300 y 310 CV, compactos de altos vuelos que hacen vibrar a todos los que nos gustan los coches.
Estéticamente conocéis de sobra el Cupra Formentor, no se habla de otra cosa. Su imagen engancha, y no parece el “típico SUV”. Aunque eso de “típico” queda algo anticuado. Cada vez más diseñadores optan por modificar la línea “clásica” de SUV, entendiendo como clásica un cuerpo más elevado y de aspecto fornido, por formas más deportivas y agresivas. Siendo, igualmente, comprensibles con el espacio y el confort.
Prueba Cupra Formentor 310 CV: ¿Cómo se comporta?
Pero metiéndonos de lleno en su conduciendo, si bien es cierto que tenemos que tener en cuenta que nos subimos al Cupra Formentor más deportivo, el VZ de 310 CV. Una unidad que, por cierto nos cede nuevamente Grupo Gedauto en sus concesionario Cupra de Mérida. Lo habrá disponible desde 150 CV, tanto en versión diésel como en gasolina. Teniendo igualmente en cuenta que podrás comprar la variante PHEV de 204 o 245 CV. Tienes de todo, aunque el rey seguirá siendo nuestro protagonista.

¿Y qué opinión te merece que Cupra ponga a la venta un SUV de 150 CV gasolina y diésel? Seguro que tienes algo que decir, y nos encantaría leerte. Puedes escribirnos en nuestras cuentas de Instagram y Facebook @extremamotor o en el canal de YouTube ExtremaMotor. Y es que es una decisión “polémica” que no ha dejado indiferente a nadie.
Lo que tiene que ver con su motorización más potente nos ha gustado. Empuja con ganas, sin miedo. Es cierto que, pese a que no nos sorprenda por aceleración, si miramos los números sí lo hace. Con un 0-100 km/h en solo 4,9 segundos, no podemos sembrar dudas en su poder de aceleración. Por otro lado, la gestión de su mecánica se puede controlar desde sus modos de conducción, adaptándonos en cualquier caso a la situación.

Monta caja de cambios DSG de siete velocidades, un cambio rápido que mejora con el tiempo. Lo que sigue sin gustarme, y que hace la mayoría, es cambiar de marcha y no dejar que llegue al corte de inyección. Es una versión deportiva pura, y nos gustaría que lo hiciera. Por su parte, y siendo algo que tampoco hace, es balancear. Se mantiene muy neutro en cambios de apoyo, girando muy plano en enlazadas y dando sensación en todo momento de seguridad. A esto se le suma su tracción total 4Drive con la que tendremos pocas demandas de adherencia.
Su precio es de nada menos que 46.000 euros aproximadamente, más barato que un Audi SQ2 pero también notablemente más caro que la gran mayoría de compactos deportivos “asequibles”. Eso sí, es un SUV y hay pocos como él.
Redacción – Quique León @quiqueleon4
19/11/20






