prueba bmw serie 7 g11

Prueba BMW Serie 7 G11

En la prueba del BMW Serie 7 G11 hemos descubierto, como nos imaginábamos, ¡qué es un avión! Se trata de la berlina más grande de BMW, la berlina de representación de la marca que rivaliza con modelos como el Audi A8 o Mercedes Clase S. Lleva fabricándose desde finales de los años setenta y en esta última versión trajo novedades destacadas.

Uno de los aspectos claves del modelo es la construcción con materiales ligeros. Hablamos de fibra de carbono y aluminio como materiales que le otorgan un peso liviano, ¡reduce más de 100 kg. con respecto a la versión anterior! Con ello se consigue baja de las dos toneladas y dejar un coche más ligero. La variante que probamos montaba el motor 30d, el menos potente en el plano diésel que desarrolla 265 CV.

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Si bien, se trata de un coche que cuida con mimo a sus ocupantes. Quiere hacerte llegar al punto B de la manera más cómoda y confortable. La unidad en concreto montaba equipamiento M pero eso no le da un enfoque más ¿deportivo?, pues con su suspensión neumática hace que parezca que vamos sobre nubes. Esa es la sensación que se apodera de ti, de aplomo y de suavidad de rodadura.

En este generación el equipo multimedia contó con novedades de importancia. Entre otros, tenemos en control gestual con el que podemos subir el volumen o cambiar de canción sin tener que tocar ningún botón físico o la pantalla. Y es que en este generación vimos por primera vez el control remoto, ese que hacía que el coche se moviera sin conductor. Eso sí, solo unos metros.

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El motor de seis cilindros y 3.0 litros nos parece suficiente para empujar este avión, una mecánica que además firma consumos no demasiado altos. Si te pesa el pie podrás verlo por encima de los diez litros pero debes ser demasiado agresivo. Lo «normal» es que te muevas entre 7,5 y 8 l/100 km.

No falta en este modelo asientos con masaje, calefacción o ajustes eléctricos de diferentes funciones como los asientos. Aunque esto es habitual en el segmento. En la prueba del BMW Serie 7 G11 decidimos no solo rodar con él por carreteras abiertas, también lo hicimos en ciudad y callejeando en el casco antiguo. Llevar un coche de más de cinco metros entre calles no es nada sencillo, aunque tenemos que reconocer que no fue tan difícil como esperábamos.