Los coches con motor V12 que se venden actualmente vienen, en gran medida, de grandes berlinas de más de cinco metros. De esa forma nos encontramos con auténticos «tanques» como el Rolls-Royce Phantom que siguen confiando en estos bloque, motores en peligro de extinción desde ya la pasada década. Por supuesto, varios deportivos siguen confiando en estos maravillosos motores de sonido espectacular.
Atrás quedan aquellos maravillosos años en los que la Fórmula 1 competía con coches de motor V12. El propio Hamilton decía que la receta para esta competición debía de ser motores V12 y cambios manuales, exigiendo un desgaste a nivel físico que pocos pudieran soportar. En el mercado del automóvil ha pasado algo parecido, salvando las distancias, pues por las normativas que hoy en día nos acompañas los motores V12 han prácticamente desaparecido.
Uno de los coches que aún sobrevive con este tipo de bloque es el maravilloso Lamborghini Aventador. Este superdeportivo es uno de los coches con motor V12 se venden actualmente, el cual recurre al 6.5 litros V12 que en la versión SVJ desarrolla 770 CV. Su homólogo en Ferrari también utiliza un V12 de 6.5 litros, el Ferrari 812 Superfast que en la versión Competizione desarrolla 830 CV. Otro que también tiene genio de sobra es el Aston Martin DBS Superleggera, el cual monta un V12 de 6.0 litros con 625 CV. Su hermano el DB11 también lo monta con 608 CV en este caso.

Si hablamos de berlinas destacamos al BMW 760Li xDrive el cual trabaja con un motor V12 de 6.6 litros con 585 caballos de potencia. No es el más potente de la marca, pues ese es el BMW M5 CS, aunque este último no cuenta con V12. El Mercedes-Maybach Clase S lo hará muy pronto, imitando a la gama Rolls-Royce. Y es que en la marca de lujo inglesa todos sus componentes confían en los motores V12, empezando por el Cullinan para pasar por el Phantom, Wraith y Ghost. En la mayoría de casos hablamos de un motor de 6.75 litros y 571 CV, aunque también rondan los 600 CV.



