prueba ford focus rs mk3

Prueba Ford Focus RS mk3

Las siglas RS entre los compactos deportivos son de sobra conocida. Acompañan al Audi A3 en su versión más deportiva y hacen lo propio con el Ford Focus, uno de los mejores “hot hatch” del mercado desde su nacimiento, hace dos décadas. Con esta herencia no es de extrañar que la prueba del Ford Focus RS mk3 haya sido apoteósica. Más aún teniendo en cuenta que puede que estemos ante el último de la saga.

La marca del óvalo en un primero momento afirmó que el próximo Focus RS llegaría en formato híbrido. La configuración escogida para el sustituto del RS de tercera generación sería híbrida, con más de 350 caballos de potencia. Meses después la compañía volvía a pronunciarse, en este caso con muy malas noticias, afirmando que no habrá, con bastante seguridad, un nuevo Ford Focus RS. Nos echamos a llorar, francamente.

Pero, como dicen por ahí, hay que vivir el presente, y ahora podemos disfrutar de un Focus RS pro primera ver tracción total, con cambio manual de seis relaciones y 350 caballos de potencia. La energía la expulsa un bloque 2.3 EcoBoost de cuatro cilindros, el mismo que monta el Ford Mustang de acceso. Efectivamente, hay un Mustang de cuatro cilindros aunque este hecho nos haga llorar a todos como una magdalena.

Con toda esta potencia el compacto americano hace el 0-100 km/h en unos 4,7 segundos y cifra una velocidad máxima de 266 km/h. Con estos números se coloca en línea con sus rivales, aunque si buscamos rivales directos nos encontraremos con diferentes puntos de vista. Están los Mercedes-AMG A 45 y Audi RS 3 Sportback, más potentes, y los Seat León Cupra y Honda Civic Type R entre otros, menos potentes y de tracción delantera.

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Pero centrándonos en el yankee, puedo deciros que la estética que conseguía la marca con este kit de carrocería impone. Y lo hace sobre todo gracias a la prominente parte delantera con un musculado paragolpes. El alerón también ayuda, además de la doble salida de escape y los pasos de rueda. Tras las llantas multiradio se esconden pinzas de freno firmadas por Brembo.

El interior es similar al de cualquier Focus de tercera generación, aunque tiene matices. El más importante tiene nombre, Recaro, y se enseña en forma de asientos de tipo baquets. El segundo tiene que ver con los indicadores que encontramos encima del salpicadero, con información relevante de la presión del turbo o temperatura del aceite.

prueba ford focus rs mk3

Dicen que el Ford Focus ST mk3 es uno de los compactos deportivos más duros que podemos encontrar, en lo que a tarado se refiere, y esperaba con ello que el Focus RS lo fuera aún más. Puedo deciros que, y teniendo en cuenta que soy amante de los coches duros, esta generación es todo un “daily car”, con un conjunto muy apto para el día a día. Vale, es duro, pero lo esperaba incluso más seco en las opciones más radicales, los modos de conducción más deportivos.

Pero, en lo que no tenías dudas era en la efectividad de su chasis. Es un coche que directamente va sobre raíles, recordando a la eficacia de un Audi RS3 pero con una personalidad propia, con cambio manual y un motor que pese a tener peor sonido que el alemán estira con ganas, con decisión, con carácter. Corre mucho, pero esa no es la clave. Lo que emociona es la forma de entregar la potencia de manera fulgurante.

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Por otro lado, como decíamos, la efectividad en curva es realmente alta. Puedes entrar en un enlazada con fuerza y acelerar a fondo para salir disparado, y la respuesta será tan descaradamente eficaz que te dejará con “cara de póker”. Incluso con las asistencias desactivadas este compacto deportivo se comporta sin sobresaltos. Y es que la única tensión que notarás será la del marcados de la presión del turbo disparándose cada vez que aprietas el acelerador.

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