El primer coche con tracción delantera llegó hace un buen número de décadas. Actualmente, la mayoría de coches que vemos en la calle utilizan este sistema, siendo habitual ver el motor en la misma posición, justo delantera de nosotros, transmitiendo toda su energía a las ruedas delanteras. Un sistema que incluso las marcas con más tradición en usar tracción trasera han acabado implementando para abaratar costes.
El primer coche de tracción delantera
Existe diversas opiniones acerca del primer coche con tracción delantera, pues hay que tener en cuenta la producción del mismo y el impacto que tuvo en el mercado. Si bien, ya en 1904 se presentó una patente de diseño de vehículo de tracción delantera. En la década de los años 20 un coche de competición comenzó a utilizar este sistema, aunque no tuvo éxito fuera de la competición.
En 1931 nacería el DKW F1, el que es considerado el primer vehículo con tracción delantera que se comercializó de forma masiva, celebra su 80 aniversario. Esta compañía sentaría las bases de la posterior Audi, la compañía alemana propiedad del grupo Volkswagen que hoy en día mantiene la tracción delantera en una gran parte de sus unidades vendidas. El F1 fue el modelo más vendido de Auto Union en esa época, contando con un motor bicilíndrico.

El DKW F1 llegaría antes que el Citroën Traction Avant, lanzado en 1934, pero el francés es considerado igualmente el primer vehículo de serie dotado de tracción delantera por el gran volumen de ventas. El modelo disponía del motor colocado longitudinalmente, y el esfuerzo tecnológico fue tal que estuvo a punto de hacer quebrar a Citroën.
Otro de los hitos en lo que a tracción delantera se refiere llegó de Inglaterra de la mano de Mini. Este pequeño modelo revolucionó la tecnología al combinar tracción delantera con un motor transversal. Con ello se dio origen a los vehículos compactos, sembrando el terreno para todos los modelos que luego nacerían con el mismo sistema.



