Prueba BMW E30 Cabrio

Prueba BMW E30 Cabrio

En la prueba del BMW E30 Cabrio hemos conocido cosas acerca de este coche que desconocíamos. Y es que, la sorpresa fue mayúscula cuando tras apagar el enorme bloque V10 de 5.0 litros del BMW M5 el propietario de este último nos tenía listo para salir a la aventura un E30 de carrocería cabrio. Y, para ganar interés, era la versión 325i.

El BMW E30 Cabrio es un clásico popular por varios motivos. En primer lugar, su estética, contando con uno de los diseños más bonitos de los que han perdurado en nuestro tiempo. Ese frontal con su bifaro con formas circulares, lo rectangular de su figura, los riñones comandando la parte delantera y los sutiles nervios del capó.

Su línea rompe la normalidad en esta versión cabrio, dejándonos una estampa de descapotable. La zaga, en cualquier caso, el exactamente igual que la de sus hermanos, con esos pilotos con dibujo rectangular siguiendo la línea de diseño y la doble salida de escape. La firma 325i nos adentra en uno de los motores más destacados de la gama, una mecánica que a día de hoy sigue dando guerra.

Prueba BMW E30 Cabrio

BMW 325i E30

La prueba no podía tener mejor escenario, pues recorríamos la carretera que da acceso al pantano de Proserpina en Mérida con el sol escondiéndose y regalándonos sus últimos rayos de luz. Fue especial también por ello, y por tener la certeza de ir subido en la generación más importante de la Serie 3. En ella conocimos el primer BMW M3, y a ella le debemos la importancia de esta familia en la gama del fabricante.

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En conduciendo no podemos olvidar que viajábamos en un coche de los años ochenta, con lo que eso conlleva para bien y mal. Pero entendiendo que se trata de un coche clásico, todos esos contras se convierten en pros al instante. El rodar es una experiencia comunicativa con la carretera, aquí las ayudas a la conducción han desaparecido y el único protagonista en la mencionada conducción eres tú y solo tú. Y eso, nos gusta mucho.

Prueba BMW E30 Cabrio

Trabajar con el volante, un aro por cierto cubierto de madera, es crucial para seguir llevando el coche por su camino. En este sentido debemos de rodar unos kilómetros e ir gestionando la dirección poco a poco. En cuanto llevemos unos kilómetros con él comenzaremos a saber el papel tan importante que tiene y comenzaremos a disfrutar verdaderamente. Una comunicación sin ningún intermediario.

En cuanto a su motor, la clave del conjunto, hablamos de un seis cilindros en línea en posición longitudinal con 2.5 litros de cubicaje. Estamos ante un corazón que desarrolla 172 caballos de potencia y que se posicionaba como el paso intermedio hacia el BMW M3 E30 de cerca de 200 caballos de potencia. Como buen motor ochentero, hay que estirarlo, hay que llevarlo arriba para que nos de todo su potencial. Y lo cierto que disfrutar de su melodía es otro aliciente.

Este bloque sigue ocupando las entrañas de multitud de coches de rally en esta época. La mayoría, por supuesto, están reconstruidos o transformados, pero que siga dando alegría como en antaño es todo un merito que no podemos dejar de destacarle. Un conjunto que junto al acabado M Technic de su cuerpo hace las delicias del que pose su mirada encima.

En la actualidad es difícil encontrar un E30 en buen estado. Su versión BMW 318i, la más asequible, no es nada barata. El modelo no ha hecho más que subir de precio, debiendo encontrar el techo en algún momento próximo.

 

 

Redacción – Quique León @quiqueleon4

06/08/20

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